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El presente enfrenta las huellas del pasado y los desafíos del ahora

Presente

El 16 de octubre de 2024 emprendimos un viaje lleno de incertidumbre hacia un lugar del que habíamos oído mucho, pero que seguía siendo en gran medida desconocido para nosotros. Teníamos un objetivo claro: realizar la primera inspección de campo y llevar a cabo la primera fase de la reportería.

Para lograrlo, nuestro equipo de cuatro personas se dividió en dos. Unos participarían en un recorrido con Toxic Toursun grupo de personas que hace turismo rural con recorridos guiados por las zonas contaminadas y afectadas por la minería, en esa ocasión acompañados de dos biólogos, niños y otros estudiantes de Comunicación Social. Los otros dos se encargarían de gestionar los permisos necesarios para realizar un taller en la Institución Educativa Montebello.

En este apartado nos centraremos en los hallazgos obtenidos durante el primer recorrido. 

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El pulso del ecosistema

El Río

La quebrada El Chocho es un cuerpo de agua de gran importancia para la ciudad de Cali. Alimenta varios acueductos que proveen de agua potable a una población de alrededor de 20.000 habitantes de La Sucursal del Cielo, incluyendo sectores como Lomitas, Golondrinas, El Pinar, Villa del Rosario, Montebello, Campoalegre y Las Palmas. 

​​La zona de influencia de la quebrada abarca aproximadamente 2160 hectáreas y presenta una diversidad de ecosistemas, incluyendo áreas con yacimientos carboníferos, pastos, rastrojos y zonas dedicadas a la agricultura. Pero, a pesar de su importancia, este río ha enfrentado problemas de contaminación debido a actividades mineras y otras fuentes de vertimiento como lavados de galpones con el agua del río y desechos domésticos.

Ahora bien, ¿cuál es el problema? Después de la devastadora operación de las minas en Montebello y Golondrinas, un agua incolora, subterránea empezó a surgir de los socavones. La Caparrosa, conocida también como Flor de Cobre, es un lixiviado que nace de la oxidación del cobre y la interacción de este con el agua subterranea rica en oxígeno. dicho líquido empezó a nutrir la Quebrada El Chocho. A esto se le llama Drenajes Ácidos de Minas de Carbón (DAMC).

En un principio, una parte de los habitantes creía que este químico limpiaba el agua y la hacía apta para el consumo humano. Sin embargo, un río de color marrón anaranjado no es una buena señal. La comunidad de Montebello se empezó a cuestionar los supuestos beneficios de los residuos de las minas y gracias a las autoridades ambientales como la CVC y la participación de grupos como Toxic Tours en los diferentes monitoreos de la calidad del agua  se dieron cuenta de la gravedad del asunto.

 Al entrar en contacto con el agua del río, La Caparrosa altera el pH del agua y aumenta la concentración de iones de cobre, lo que termina afectando la disponibilidad de otros nutrientes esenciales para los organismos acuáticos. Es decir, adiós peces, adiós plantas, hasta luego insectos acuáticos y otros organismos. Este líquido en pequeñas concentraciones, puede causar daños a las branquias, afectar el sistema nervioso y provocar la muerte. Ahora imagínate lo que te haría si la consumieras.

Más allá del horizonte: explorando el ecosistema circundante

Montebello es un corregimiento de Cali con una rica biodiversidad, producto de su ubicación geográfica y de la variedad de ecosistemas que alberga. Sin embargo, debido a la expansión urbana y a las actividades humanas, esta biodiversidad ha sufrido alteraciones significativas. 

Se dice que la zona estaba cubierta por bosques húmedos tropicales, pero la deforestación para agricultura y urbanización ha reducido la cobertura vegetal original. Actualmente predominan cultivos de frijol, maíz y hortalizas; pastos y áreas urbanizadas y la producción de abono orgánico. Entre las especies comunes destacan el guayabo, mango, aguacate, cedro y roble.

 

Pero ojo, eso no significa que esté todo como tiene que estar. Ahora, entre esas montañas que rodean Montebello quedan fragmentos de bosque secundario, es decir, que en el lugar abunda una vegetación leñosa de carácter sucesional que se desarrolla sobre tierras, originalmente destruida por actividades humanas. En este sector también hay presencia vegetación riparia o vegetación de ribera, importante para los ecosistemas acuáticos y terrestres adyacentes, pero que ahora está contaminada. 


La fauna original incluía venados, armadillos, zorros, roedores, aves, reptiles y anfibios. Hoy, debido a la pérdida de hábitat, son más comunes las aves (mirla, copetón, colibríes, loros) y reptiles (iguanas, serpientes), mientras los mamíferos han disminuido.

Los suelos aluviales de Montebello eran naturalmente fértiles, pero las prácticas agrícolas intensivas y la erosión han deteriorado su calidad. Su uso principal incluye agricultura, ganadería y construcción pues este corregimiento, para el año 2005 aún siendo el más pequeño en espacio tenía la mayor densidad poblacional: contaba con 8,821 habitantes arrunchados en 412,6 hectáreas. Actualmente se estima que habitan alrededor de 35 mil familias.

Cuando la naturaleza y la sociedad se cruzan: efectos del desarrollo humano

Operación ilegal de minas

En nuestro recorrido con Toxic Tours, al llegar a la mina que está cerrada oficialmente, encontramos rastros recientes de carbón y huellas de llantas de camión, lo que evidenciaba que seguía en operación. Solo un cubículo de extracción estaba abierto, mientras que los demás permanecían sellados. Según nuestra fuente, la extracción actual de esa mina se realiza artesanalmente. Para este punto preferimos no acercar nuestro dron por miedo a encontrarnos con problemas, pues según se dice, la mina cerrada permanece vigilada. 

A escasos metros, la tierra se erosionaba. El humo denso que salía entre las grandes e inquietantes grietas del suelo perforaba nuestras narices y debíamos salir: “Solo se puede respirar ese humo una vez en la vida” nos dijo Harrison, nuestro guía. Nos volvimos a encaramar nuestras maletas, los equipos y seguimos el recorrido.

El olor era nauseabundo y mareador. Alejandro, nuestro piloto del dron, llevó una mano al suelo y de manera inmediata la tuvo que retirar. La tierra se quemaba y el calor era tan impresionante que todos estábamos emanando vapor del agua que nos había caído poco después de empezar el recorrido. Entonces conocimos los incendios subterráneos.

También conocidos como incendios de subsuelo o fuego forestal subterráneo, son incendios que se propagan en el material que se encuentra debajo de la superficie del suelo. Estos incendios no producen llamas, pero sí generan humo. La solución que las autoridades ambientales le dieron a la comunidad fue llenar de agua los suelos subterráneos para bajar la temperatura hasta eliminar la combustión. Sin embargo, no resultó como se esperaba: "eso se volvió un termal tóxico - se burló Harrison - aquí lo que tienen que hacer es limitar la cantidad de oxígeno que llega a la zona del fuego”.

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Presencia de galpones

Subiendo la montaña, casi ocultos entre los árboles y la vibrante llamarada de tonos verdes, se distinguen cuatro galpones.

Nos surgió la inquietante pregunta: ¿qué daños están causando al río y a su entorno cercano? No teníamos ni la más mínima idea de cómo se limpia un galpón, pero no hay nada que internet o alguno de los guías de Toxic Tours no sepan: se necesita químicos y agua. Demasiada.

 

Son seis galpones y se necesita mucho químico y de una exagerada cantidad de agua para mantener a las gallinas en un lugar "decente". El agua con el que lavan sale principalmente del río. El afluente que está cerca a los galpones es agua que está en buenas condiciones. Es un río al que las familias van a pasar una buena tarde. 

Estos galpones pertenecen a la avícola Huevos de Oro. Por motivos de seguridad, hemos modificado la voz de nuestra fuente que nos explica más a profundidad:

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Aguas residuales y acueducto

La quebrada El Chocho es la principal fuente de abastecimiento de agua para el corregimiento de Golondrinas. Su naciente se encuentra en los corregimientos de La Paz y La Castilla, marcando el límite entre Golondrinas y La Castilla, y continúa su curso como frontera entre La Castilla y Montebello. Esta fuente suministra agua a ocho acueductos: La Paz, El Rosario y Lomitas (en el corregimiento de La Paz); Montebello y Campoalegre (en el corregimiento de Montebello); Golondrinas (en el corregimiento de Golondrinas); El Pinar y Las Palmas (en el corregimiento de La Castilla).

 

La descarga de Líquidos procedentes de plantas industriales en Montebello, al igual que en muchas otras áreas urbanas, representa un desafío ambiental y de salud pública de gran magnitud. Sin embargo, uno de los principales problemas es la falta de cobertura de alcantarillado. 

Muchas viviendas en la región no tienen acceso a redes de desagüe, lo que obliga a gran parte de la población a verter aguas residuales directamente en cuerpos de agua cercanos o en el suelo. La Junta Administradora de Acueducto y Alcantarillado (JAAA) de los corregimientos de La Buitrera, Montebello, La Castilla y Golondrinas, se reunió con La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) el pasado 30 de septiembre del 2024 para evaluar los sistemas de abasto y Plantas de Tratamiento de Agua Potable (PTAP). lo que significa que, después de operar durante 18 años, se empieza a buscar la ampliación y mejoramiento de capacidades de las PTAP aún cuando parte de la comunidad se ha quejado de la ineficacia de este proceso. 

No olvidemos que la actividad agrícola en la región también juega un papel importante. El uso de fertilizantes y pesticidas en las prácticas agrícolas contamina las fuentes de agua cercanas, provocando graves daños en la biodiversidad y en la calidad del agua que consumen las comunidades.

Antes de la constitución del acueducto, los habitantes de Golondrinas obtenían agua de distintas fuentes, como el nacimiento de las Tomasas en el sector de Los Pinos, la Bomba en La Fragua, y la Laguna, la cual originó conflictos entre los propietarios y la comunidad. En 1967 se creó la Empresa de Aguas y se construyó la bocatoma. Fue en 1972 cuando se empezó a transportar el agua a través del acueducto. La Ley 142 de 1994 obligó a las comunidades a organizarse para gestionar sus propios acueductos, formando empresas públicas. En 1998 se creó la Empresa Administradora de Servicios Públicos Acueducto y Alcantarillado Golondrinas (ESAAG) que, según autoridades como la alcaldía, ha mejorado la calidad del agua al construir una planta de tratamiento y garantizar una mayor continuidad en el servicio.

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Tensiones y soluciones: el dilema ambiental en el ecosistema

El 13 de junio de 2023 se dio inicio al sellamiento oficial de las bocaminas en Golondrinas, a 3,2 km de Montebello, marcando un hito en los esfuerzos por mitigar los problemas ambientales derivados de la minería en la región. Es importante recordar que en abril de 2016, la CVC había ordenado de manera preventiva la suspensión de las actividades de explotación y comercialización de carbón en el área.

Aunque esta medida parecía ser la solución a la problemática por la que la comunidad había luchado durante tanto tiempo, no ha sido suficiente. Han pasado ya cuatro años desde que cesaron oficialmente las operaciones, pero la prometida Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) para los habitantes de Golondrinas y Montebello sigue sin construirse. Mientras tanto, La Caparrosa continúa contaminando el río, y otros vertimientos, sorprendentemente excluidos del plan de acción de la PTAR, siguen agravando la situación. 

La comunidad continúa enfrentándose a los impactos ambientales y sociales que persisten como legado de esta actividad minera. Sin embargo, una de nuestras fuentes nos confió lo que más temíamos: aunque desconocemos el modus operandi de la situación, varios líderes ambientales y personas que luchan por esta causa han preferido abandonar los colectivos y las investigaciones por miedo a las amenazas y  pullas que han recibido.

Voces del territorio: cómo la comunidad ve su ecosistema

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